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jueves, 23 de septiembre de 2010

Reflexion sobre la necesidad de comprension de nuestro mundo

Vivimos en una vorágine, no tenemos tiempo y nuestra existencia se vuelve más competitiva. Nos levantamos temprano y salimos a buscar dinero, posición y poder dentro de una sociedad que pierde el sentido de pertenencia y la noción de sus orígenes. El hombre de hoy no sabe de dónde vienen las instituciones que lo gobiernan, dónde nace la cultura dentro de la cual está inserto, es más, ni siquiera está consciente de que es parte de una cultura determinada. Solo se vive para satisfacer necesidades inmediatas. La educación se vuelve pragmática, solo forma para desenvolverse con éxito en un mundo globalizado dónde el poder del dinero lo gobierna todo. Los distintos quehaceres se han vuelto especializados y no hay tiempo para formarse una idea clara y general de los tiempos que vivimos. Tampoco para educarnos en una correcta comprensión ni siquiera de las ciencias y leyes que gobiernan nuestras propias profesiones. El mundo y el conocimiento avanzan a tal velocidad que no alcanzamos a comprender sus causas y antecedentes. Mi posición personal ante este fenómeno consiste en que más que evolucionar, si no manejamos bien el hilo lógico de los acontecimientos históricos y principios que hacen de nuestra vida la que es, la humanidad va a entrar en un proceso de involución ya que se perderán de vista las razones primarias o principios fundamentales sin los cuales, y por más desarrollo científico y tecnológico que exista, el hombre no habría alcanzado el grado de civilización que existe hoy. Las distintas ciencias que forman el conocimiento se estudian de manera tal que cada vez parecen más dispersas y autónomas al punto que en apariencia no se tocan entre ellas. Afortunadamente, y provocando en mí una sensación de moderado optimismo, las elites científicas e intelectuales han comprendido que en esta materia debe tenerse una actitud diferente. Si nos remontamos hasta los orígenes del universo entenderemos que la física se relaciona con la historia, que la misma a su vez se relaciona con la biología, que la filosofía y la matemática tienen un origen común en conjunto con la geometría y la astronomía, en fin, que la humanidad es un conjunto de acontecimientos físicos, biológicos, históricos, sociológicos y económicos que se concadenan unos a otros dando origen desde el big bang hasta hoy a lo que somos. En materia histórica hay que distinguir lo que sucedió antes de la aparición de la escritura y lo que sucedió después. Al período anterior se le denomina “ prehistoria “ y más que ser estudiado por la historia propiamente tal, de ella se ocupan la antropología, la arqueología y las distintas ciencias naturales que atienden más a la evolución biológica que a la cultural. Se estudia al “homo sapiens” desde una perspectiva naturalista que explica los cambios evolutivos que influyeron después en su cultura. Por ejemplo, ¿se entiende la escritura sin que el ser humano haya primero desarrollado el habla, el pensamiento abstracto y el lenguaje? Y a su vez ¿este desarrollo evolutivo tiene una explicación biológica o histórica? Cómo pueden observar si nos remontamos cada vez más a épocas pretéritas, llegando incluso hasta el origen mismo del universo, se requiere para su correcta interpretación el conocimiento y dominio de distintas disciplinas y que solo en conjunto e interactuando nos dan una visión acertada de lo que somos en realidad. Pero yendo a la evolución histórica y a los inicios de la civilización, hemos dicho que esta comienza con el lenguaje escrito inventado para permitir un registro fidedigno, y capaz de ser interpretado por terceros, de los distintos acontecimientos que influyen en una sociedad. Sin embargo y para entender en forma correcta lo anterior, es necesario tomar en cuenta que para que esto aconteciera fue necesario antes otro hito fundamental en la historia del hombre y fue este el inicio de la agricultura. Lo anterior fue el antecedente para que el ser humano dejara de ser un mero cazador o recolector de alimentos y pasara a ser el productor de su propio sustento. Ahora bien, este avance trajo a su vez otras consecuencias importantes: el hombre empezó a tener una vida sedentaria, es decir, dejó de vagar por el mundo en busca de caza para establecerse en un lugar fijo promoviendo así un nuevo desarrollo tecnológico y económico como la fabricación de utensilios para trabajar la tierra (principalmente de piedra) y el comienzo de un incipiente comercio internacional entre las tribus vecinas. Se empezaron a ver los primeros signos de una economía especializada, es decir que cada individuo se hacía especialista en una actividad dentro de la tribu y a su vez cada tribu se hacía especialista en una actividad en relación con sus vecinos. No solo apareció la agricultura como única actividad del clan, sino también vinieron la ganadería, el pastoreo, la alfarería y el desarrollo del telar. Solo una vez que el hombre se hizo sedentario podemos empezar a hablar de civilización. Este fenómeno hizo surgir a las ciudades, grandes centros urbanos dónde la población se organizaba no solo para desempeñar una economía primaria o de subsistencia. Se ejercía todo tipo de actividades consolidándose así una clase artesanal o de especialistas que gracias a los conocimientos adquiridos y transmitidos por generaciones se transformaron en alfareros, forjadores de metal, carpinteros, albañiles, arquitectos, comerciantes, soldados y sacerdotes. Con lo anterior vino la necesidad de defensa no solo de la ciudad sino que de su área de influencia. Hubo que mantener un ejército y para eso hubo que cobrar impuestos (que en ese tiempo no consistían en dinero) cuya recaudación quedó a cargo de funcionarios públicos o escribanos que generalmente provenían de la clase sacerdotal. Para la eficiente administración de los mismos hubo que guardar registros y cuentas que todos pudieran entender naciendo así las primeras manifestaciones de la escritura, hubo además que establecer unidades de peso y medida. Es en este punto del desarrollo cultural que nace la Historia como el estudio científico del pasado humano desde que existen registros escritos hasta hoy. Otra consecuencia de lo anterior fue el surgimiento del Estado, es decir las ciudades no solo tenían una organización económica y social sino que una organización política y jurídica. Los caudillos militares o de otro origen se transformaron en reyes viniendo en seguida las distintas formas de gobierno y todo un aparataje público que se hacía cargo de la administración de la ciudad. Estas primeras manifestaciones de civilización surgieron en Mesopotamia (riveras de los ríos Tigris y Éufrates en lo que hoy es Irak), Egipto y en el valle del río Indo. La escritura produjo una difusión del conocimiento que no tuvo lugar antes ya que todo se transmitía de forma oral o directamente de padres a hijos de acuerdo a la experiencia de cada uno. Con la escritura se produce un fenómeno distinto y que consiste en que el conocimiento queda registrado y puede ser transmitido de una forma exacta y fidedigna. Sin embargo, leer y escribir no era algo sencillo. Los primeros alfabetos contaban con más de 2.000 signos y es por eso que al arte de los escribanos solo tenían acceso ciertas élites intelectuales (en una posición superior al resto de los ciudadanos) que se preparaban desde niños para registrar e interpretar el conocimiento acumulado. Las primeras academias hicieron su ingreso, lugares donde también se enseñaba matemáticas, geometría, medicina y astronomía. La aparición de estas trajo a su vez como consecuencia que los profesores se vieron en la obligación de perfeccionar la transmisión eficiente de este conocimiento y por lo tanto hubo que sistematizarlo en distintas ramas para que llegara así ordenadamente a sus discípulos. En pocas palabras he querido resumir el verdadero inicio de lo que llamamos civilización, explicar los orígenes del conocimiento que nos ha llevado a desarrollar la sociedad dentro de la cual estamos inmersos. Se darán cuenta que no se trata de un hecho aislado o casual, sino que la concomitancia de distintas circunstancias históricas o biológicas que en largos períodos de tiempo y en conjunto cooperaron para que se produjeran determinados hechos relevantes que han llevado al hombre a ser lo que vemos hoy. Estos son los inicios de nuestro desarrollo cultural y del estudio del hombre como ente social, lo cual no implica que no sigamos evolucionando desde una perspectiva física o biológica, pero al parecer para que dicha evolución sea notoria 5.000 años de historia es un período muy breve. Saludos.

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